AZAHAR
PURO. SUTIL. EFÍMERO.
El AZAHAR es un susurro blanco que nace en la rama como promesa pura, vestido de nieve viva entre el verde eterno de los naranjos. Su fragancia sutil se desliza por el aire como seda invisible, tocando el alma antes de que los ojos lo encuentren. Y así, efímero como un sueño de primavera, cae sin ruido, alfombrando el suelo de Sevilla como si fuera el cielo por un instante.
#BOLSOSCONSCIENTES